miércoles, 9 de noviembre de 2011
Sinestesia de sombra y conjuros
lunes, 7 de noviembre de 2011
Wind.
Todo empezó con el viento...
..lentamente enroscándose sobre la tierra seca y polvorienta de Kansas, barriendo en pequeños círculos el pavimento de otoño, con las hojas volando poco a poco a tan sólo unos centímetros del suelo. La granja estaba pintada de verde oscuro y el atardecer la enrojecía con los últimos rayos del sol trazando espigas sobre los campos dorados. Helena se sentó en los escalones desgastados del porche, el cabello enmadejado en la brisa, los zapatos dejando huellas nerviosas en la madera del suelo, los cordones desabrochados, las manos entrelazadas sellando un nudo tenso, en espera. Los árboles removiéndose en sus raíces, las hojas titilando en el atardecer. Y las siete en punto.
Todo empezó con el viento...
Todo empezó con el viento...
Y todo terminó con el viento...
Así, el tornado siguió girando, girando, y girando.
viernes, 4 de noviembre de 2011
Coctel de Hiedra.
Luego vuelo en círculos acechando tu taza de café, tus horas de sueño. Luego intento bucear a pulmón en tu perfume, intento tatuarme en cada una de tus huellas dactilares. El cielo tiene el color de lo que expulsan los tubos de escape, el agua sabe a sábado nada más despertar. No dejo de dar vueltas. No dejo de pensar, de buscar silencio y algún lugar sin tiempo ni espacio, solo calma y largas horas de llamaradas azules alrededor. Busco un atardecer infinito que me envuelva en el fuego que despides. Descuartizo mis sueños y los entierro. En mi cabeza resuena el eco atronador de mil tormentas. Y mis venas estallan en fuegos artificiales, no dejan de aparecer animales por la sala de estar y las infusiones se ríen a carcajadas. A las cartas postales les han salido alas y se escapan de unos buzones que intentan devorarlas. Las personas olvidaron sus rostros y sus nombres, y en vez de bocas tienen un acordeón y botones por ojos. Caminan por la calle como ruedan las piedras por las laderas. Sus almas pesan y son pastosas como la pasta de papel pero mucho más grisácea. Respiran y se mueven al compás. Con sus paraguas, sus bolsos, sus maletines. Y guardan la oscuridad en bolsas y luego se la beben cuando nadie mira, después sonríen y prosiguen su eterno camino.
El Sol guiña los ojos y gruñe. La Luna es una inmensa aspirina efervescente. Como efervescente se vuelve la ropa ante esta lluvia ácida, ante esta marea negra, ante esta avalancha de porcelana rota. Y para matar el tiempo devoro a Saturno, salto sin paracaídas, dibujo silencio. Y colecciono las promesas escritas en servilletas de papel que hay abandonadas por la acera. Diviso las cuevas donde se esconden aquellos que tienen la derrota grabada a navaja en la frente. Y los minutos en el metro son como horas, como una espesa manta que tapa cada poro. En el subsuelo, sobre la atmósfera, en cualquier parte.
Se arremolinan las nubes, arde Roma, se desbocan los caballos, explota la tos, muere la risa, suenan las campanas, los incendios salpican, la pimienta huye. Todo se acaba mezclando. Todo tan eterno y tan poco duradero como de costumbre, todo tan inútil: laberintos llenos de puertas y ventanas, ruedas pinchadas, pasos en falso. Y los trucos de magia no tienen ningún truco, las sopas de letras saben a papel de periódico. Y revientan los tímpanos de las iglesias, y se paran los corazones de las piedras. Los cuervos llevan el misterio agarrado del pico, los elefantes pierden la memoria a cabezazos contra una realidad que languidece dada de la mano de una locura púrpura y espesa, muy salada, más que el mar. Y graniza en algún lugar entre mis pulmones y tiembla el suelo y salen cosas de la chimenea. Todo está borroso, abandonado en mitad de un desierto de vidrio, sin norte ni sur, ni viento, ni cielo, ni sombra.
martes, 1 de noviembre de 2011
Paso de dos

En este ejercicio hay que trabajar solo y en pareja. Me explico: cada uno empieza a escribir un relato corto (ya sabéis lo que es corto: no más de una página y media) y cuando lleva cuatro líneas escritas, lo intercambia con el de al lado, que será su pareja. Ambos añadirán otras cuatro líneas al relato empezado por el compañero y lo devolverá, y así sucesivamente hasta el final. Cada pareja, pues, escribirá simultáneamente DOS relatos. Al final entre los dos elegirán cuál quieren leer a los demás.
¡Ah! El cuento tiene que estar protagonizado por un animal (única condición).
Ánimo y suerte a todos. A ver qué nos sale.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Texto de Mario Benedetti
Otoño
Aprovechemos el otoño
antes de que el invierno nos escombre
entremos a codazos en la franja del sol
y admiremos a los pájaros que emigran
ahora que calienta el corazón
aunque sea de a ratos y de a poco
pensemos y sintamos todavía
con el viejo cariño que nos queda
aprovechemos el otoño
antes de que el futuro se congele
lunes, 24 de octubre de 2011
Para el miércoles 26
viernes, 14 de octubre de 2011
Salto al vacío
Uno.
... Tres.
Salto al vacío.
Caída.
Corte de la respiración. Grito. Caída. Vida.
Agua.
Profundidad, movimiento bajo el océano y luz sobre la superficie. El sol colándose entre la espuma de las olas, el mar revolviendo sus adentros. Y escupiéndolos a la arena.
Aire. Respirar. Abrir los ojos.
Reír. Nadar. Saborear la sal.
Y sobre el húmedo barro de la playa, tumbarse, secarse bajo el calor del planeta dorado.
Dormirse. Soñar.
...Despertar...
Mirar a un lado. Sonreír.
Hablar.
-Lo sientes, en el pecho...
Un beso. O dos.
y....
La vida, la vida, la vida.
