domingo, 18 de diciembre de 2016

La magia del fuego

Cierra los ojos y piensa “dejémonos llevar”. Sus manos oscuras se calientan. Su ropa ondea y se ciñe al cuerpo empujada por un viento que no existe. Al volver a abrir los ojos estos han cambiado de color, ahora son de un rojo muy vivo. Con un chasquido de dedos enciende una llama. Con movimientos lentos la amasa entre las manos dándole la forma que quiere. Doma el fuego como si fuese cera dejándolo gotear de una mano a otra.

Pero a su vez el fuego le calienta a él. Poco a poco va despertando su furia y sintiendo como le quema por dentro. Al dejarse llevar por las llamas sus odios le dominan sintiendo la necesidad de expulsarlos y desterrarlos lejos. Cegado por la ira el fuego le empieza a rodear quemando todo a su alrededor. Lentas lenguas rojas chorrean de su cuerpo formando riachuelos, largas llamaradas se elevan al cielo y bolas de fuego vuelan en círculos enfurecidas.

Cuando recupere el control solo quedarán cenizas. Todo lo que estuviese cerca habrá quedado calcinado. Y lentamente su cuerpo volverá a congelarse.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Feliz Navidad

                                   Un curso más, el taller llega a las navidades
                                       y se despide con poemas en parejas
                                 y tarjetas de felicitación entre los participantes.
                                Os deseamos a todos un 2017 cargado de tinta :)

jueves, 17 de noviembre de 2016

Con las letras de Mr Cohen


No queda nada aquí

Y lo queda todo,

En la distancia.
 

Entre tu respiración

Y la mía,

Un mundo.
 

Cabe entre nosotros

Un amor de distancia.

*
Cuando la noche está tranquila, los amantes se susurran los besos junto al oído y las palabras se agazapan en los callejones, trepando los ladrillos hasta llegar a los tejados. Desde allí profesan que se aman mientras la oscuridad es joven y el universo puede granjearnos todos nuestros deseos.

Marianne se había cortado el cabello, porque los recuerdos no podían desprenderse con el corte de un metal si no es para abandonar este mundo. Y aun así, lo que amamos y perdemos siempre permanece a nuestro lado.

Aún le gustaba dibujar en el aire conversaciones salidas de sus labios, frases que chocaban entre sí en un baile erótico de momentos vividos. ¡Revivirlos, revivirlos! El calor en esos labios, ¡que vuelva! Que el corazón no se enfríe bajo el estallido de la distancia.

Cuando soñaba, lo imaginaba, dormida. Y cuando abría los ojos, lo añoraba, despierta.  La noche era su refugio y el insomnio la venganza infligida sobre sí misma por haberlo perdido. A él. Y sus manos. Su forma de mirar. Su respiración. Su sonido. Su voz. ¡Su voz!

Su voz en la oscuridad.

Allí arriba, sobre las luces de la ciudad, los amantes narran sus historias y ella, que está sola, les canta a las estrellas sobre la ausencia que nunca la abandona. Y cierra los ojos.

Y sueña.

Leonard