sábado, 18 de marzo de 2017

El hilo azul para mi

Sentado hago memoria de estos siete años en el taller de escritura. Como lo he visto cambiar y como he cambiado yo con él. Y aunque yo he crecido con él, él era ya mayor y lo que ha hecho es adaptarse al día.

El taller siempre ha estado a mi lado, ha sido como un amigo con el que compartir grandes momentos, alguien que me escucha en los momentos difíciles, y con el que salir a bailar y disfrutar.
El día a día ha sido como una guitarra con la que tocar miles de canciones pulsando las cuerdas correctas, aquellas de color azul. Y con cada canción que he tocado y que he escuchado he aprendido algo nuevo.

Y así hemos vivido juntos, formando un pequeño grupo muy especial de personas capaces de sacar sonrisa y felicidad.

1 comentario:

Pura dijo...

Me siento completamente identificada con lo que dices y sientes. Un trozo de mí siempre estará ligado a las tardes de El Hilo Azul, aunque lleve tiempo alejada. Muchos besos, Ulises.