miércoles, 3 de diciembre de 2014

Azabache



No te vayas lejos, no te quedes solo
si buscas afuera, encontrarás al lobo.
Se alimenta de nuestras pesadillas, de la soledad,
de nuestros más íntimos temores, de la oscura verdad.
Inocente chiquilla, no tientes al ser de colmillos afilados.
No subestimes al rey de la noche, al aliado de la luna,
del bosque el más odiado.
Si te quedas quieta y lo niegas todo,
nada hay más horrible que el odio del lobo.
Sus ojos se tiñen con la luna, brillan sobre el lago.
Ya nada puede dominar a la bestia,
nada excepto la luz, la esperanza.
La curiosidad acabó con Caperucita,
las ramas de los árboles como brazos tratando de salir de la tierra.
El lago refleja aquellos colores en uno solo,
La niebla atemoriza la escena, cegando a la presa del todo.
Los ojos de la joven bañados con el mismo color de aquel lago,
el color del temor.

-Claudia

3 comentarios:

dibujante 1 dijo...

carai Claudia... un mes después dibujé sin haber leído tu relato a la niña convertida en lobo. Puede que en algún modo las dos estemos conectadas ^_^

Carlota dijo...

Muy chulo Claudia. Con mucho ritmo poético y oscuridad trágica!

Claudia dijo...

hahaha muchas graciaas :)