viernes, 18 de diciembre de 2009

La chica de los zapatos rojos

El mundo parecía muy grande esa mañana, ella pedacitos pequeños dentro de esa maraña. Se veía desdibujada y nimia, solitaria y tímida entre paredes difícilmente abatibles. Caía una irrisoria llovizna, pero pasados los minutos comenzaba a calar su suave chaqueta negra y a motear sus vaqueros, hasta oscurecerlos en un todo azul marino. El cielo era un intempestivo melangé de grises, blancos y torrentes de sol, colándose de pronto, como faros sin puerto.

Su carita era una mota circular de ternura, con los labios carnosos, pequeños y rosados. Como puertas para grandes palabras hace tiempo silenciadas. Ojillos grandes, de pestañas finas y profundamente negras, como sus cejas y su pelo, oscuro y lacio. Sus iris verdosos y pardos, otra mezcla de belleza, como el cielo, quizás con esos mismos rayos de luz, saliendo de la profundidad de su mirada, callada.

Tenía unas patitas finas, piernas cortas pero estilizadas que la hacían parecer más alta. No lo era. Como tampoco especialmente delgada, aunque nada de eso pareciera tener importancia al verla allí sentada, en medio de la calzada, con las piernas flexionadas y arrebujadas entre sus brazos. El tronco inclinado hacia delante, la vista perdida entre la concavidad de sus extremidades y el pelo lacio sobre las mejillas pálidas. Los dedos entrecruzados, fuerte, las manos entrelazadas, los codos flexionados en el abrazo. La sensación de recogerse sobre sí misma, de ser una mota más de aire que pudiera echar a volar y pulular en el viento, partir a la mar. Sobrevolar el océano del mundo, aquel tan ancho y largo. Aquel tan grande e inmenso. Aquel…

Y desde lejos, desde el cielo amplio y basto, y también inmenso, solo se veían sus zapatos rojos. Una Dorothy sin OZ, esperando un tornado que la lleve a casa. Dónde nunca ha estado.

2 comentarios:

drrsalem dijo...

Otro maravillosos relato Carlota^^

Una descripción perfecta de la belleza de una persona, tanto exterior como interior...

Sara dijo...

Car!! por fin lo colgaste!! bueno como ya te dije me parece el ejemplo perfecto que utilizaría para mostrarle a alguien el significado de "cuco": un relato que al leerlo nos hace sentir cercanía, cariño y tal vez compasión hacia ese personaje tan especial, y que hace que de alguna manera quieras ponerlo en el hueco de tus manos para protegerlo. mu potito.